“No te escribo una canción de amor, para que el hambre no empañe tu hermosura” Naziri Lugo
...y más allá del albur, donde se entintan las almas con prosas como éstas, simples de prosopopeyas y cargadas de aliento espiritual a favor de un misterio que se llama como tú, donde un cartel menciona al sudeste, amor mío, estás tus respuestas.
Seguiré queriéndote a pesar de que los márgenes de esta historia me hagan corto, recostaré mis dudas hacia la mejor estación del amor, recogeré pétalos de sinceridad y pronunciaré un TE QUIERO envalentonado y sin camisas. Porque fulguras como lágrima de gozo entre lotes de pasión, formas letras de mis páginas color rosa y me haces dibujar círculos que no se ven redondos de tanto orgullo.
Princesa y dueña mía:
Que los pasos del mañana te hagan regresar rápido a este nido de amor, que mi pensamiento invada tus centímetros y encarcele tus suspiros en una retahíla de buenos actos que me incurran, que seas destino en mi víspera y señales con el dedo el compromiso de seguir tan hermosa como los cristales tras la lluvia de abriles, que sigas como flor y riendo desnuda sobre mis caudales de mártir.
Te agradezco tantos besos, tantas horas y porque pasas por mis sueños sin pedir permiso y te quedas ahí, reposando la felicidad de pertenecerle a mi locura, virgen aún de todo lo lindo que te tengo guardado. Eres una almohada en medio de mi cuarto, mujer, de mi izquierda, con pies que ya no son los tuyos, lo dice el sudeste, allá, donde tú me ves con el corazón rayado con tu nombre, el bolsillo con colores amarillos en tela fina y muriéndome por ti y queriendo volver a nacer para volver a conocerte.
Besos miles...
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario