domingo, 6 de abril de 2008

Alas para llegar después de usted

“…como tu aroma amor, el amor tuyo, el amor mío…” Claus VII

Con alas y candelabros llegaré al rincón de amoríos y complacencias luego de su estructura celular, llegaré para marcar la diferencia entre lo figurativo de tus huellas y lo simbólicamente común. A tus espaldas de feria y sin la timidez de que fulgures por encima de cada luz, me desnudaré en palabras procurando que me condenes a tu futuro y rociaré de besos cada elemento que te haga existencia de las que ya no se construyen.
Princesa y dueña mía:
Si supieras que un mar de conjeturas a favor de nuestros días de paridad se adueña de la coraza que me anima a enfrentarte, me torna invencible y me sonroja. Es como un ritmo angelical que desvanece las costumbres y hace nuevo todo gesto, es un camino sin tiempos donde siempre vas delante para despertar la buenaventura y yo al acecho de los ápices de cordura que te pudieran mentar con ganas para mí. Me moriría para dar pistas entre la grata reencarnación de un andrino que acompañe tus sombras y aparte los vuelos de la oficialidad. A toda magia llegarás primero y darás medio giro tramitando compañía. Yo, cual vagabundo sin misterio, haría un nido en tu pelo y con alas de sinceridad prometo llegar detrás de ti con la supremacía de estrechar los lauros que nos hace dueños de nuestras voluntades y contarte al oído que seguirás como la más bella flor en el jardín de mi vida.
Si no quedaran alas, será un honor llegar detrás de ti, calzando para entonces, esos pies que ya no son tuyos.
Que sigas entre los caprichos de preocupar.

Besos miles,
Sabes quién,

...

No hay comentarios: