…ponerle una coma a la vida, tejer una juerga con bondades del placer, no querer despertar y definir el tibio coraje de un abrazo horizontal. Dormir contigo es la adyacencia con la savia del goce y los puros sentidos de la gratitud, es acomodarse en una nube y escuchar poesía de colores, es definirle una nota a la música y anudar la brisa en nuestras espaldas. Dormir contigo es una metáfora que deja duda a los bardos, es rapsodia de lo bien pensado y de procurar volver a hacerlo con mayúsculas, es compatibilidad y erección, es carmín, es ingenio, es el rojo de los apuntes, es una sobrevida, es una contracción a la buenaventura, es margen de lo perfecto y lo impensable. Dormir contigo es quedarse lelo y sonreír, es navegar en la penumbra de los detalles y el retoque divino de un abrazo que no lleva nombre, es calor de pensamientos, es corazón y flechazo, es mi mano en tu ombligo, es la tuya en mi regazo. Dormir contigo es dibujarte en el cielo, dormir contigo es dejar atrás la época, dormir contigo es no dormir, es delirio descalzante de mi tos, es mueca a lo prohibido, es ilusión y cuaresma del regodeo, es astucia y encanto, es magia y llovizna, es retruécano sin métrica, es sentido y tamaño, es morirse y despertar, es esperanza y misterio, es duda, karma, deseo.
Dormir contigo, mujer, no me alcanza escribirlo.Dormir contigo no puede quedarse en prosa y estarse quieto, es lo suspensivo de vivir y procurar estar al lado tuyo en cada oportunidad.
Dormir contigo, mujer, no me alcanza escribirlo.Dormir contigo no puede quedarse en prosa y estarse quieto, es lo suspensivo de vivir y procurar estar al lado tuyo en cada oportunidad.
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