martes, 1 de abril de 2008

Más allá de la izquierda...

El martes nos mira desde el corazón y convida a la mejor de las canciones. He visto con el alba a tu rostro más allá de la izquierda, será que tus pálpitos afectan a los míos y éstos no se detienen ante nada, porque es tenerte una victoria conducida por la razón sencilla de que estás hecha para mi estatus, con bordes de un detallado sueño de amor.
Princesa y dueña mía:
No redundaré sobre la disposición de mis ganas al respecto de tus sobrios mensajes, no aprovecharé mis maneras de seducir para sellar tus bríos de apartarme del camino, prometo ser lo más fiel a la realidad que nos enfrentamos en esta conversación que ya había comenzado. Ya sé que tienes ese don de apoderarte de cada detalle en su versión negativa y ponerlo grande en contra de esto lindo que venimos construyendo. Perfectamente entiendo y me alegro que esta mañana me haya tomado de protagonista en tus pensamientos, soy realmente cruel si no te entendiera y aún más egoísta cuando pienso que he sido así desde que me aceptaste y no he valorado detenerme por mil barreras que me pongas. Porque me matas y quiero luchar por ti.
Créeme, mi amor, hay una barrera muy fuerte, superior a veinticinco días de gloria, que requiere un prudencial lapso para dominarla. Coño, entiende que a mí también me duele que te duela y que soy el primero en querer resolverlo de la manera que seamos acertados todos. Pero dame tiempo y poder tomar entre manos este hecho que ya tiene nombre y me quita el sueño, de este don de amarte y preferirte en horas, de esta magia que me sale de los dedos sin que se detenga y me hace contarte sin lo cruel de las mayúsculas.
Nada cambiará que te siga adorando y tal vez amando aunque suene medieval. Aquí te encuadras, en una canción. Aquí te dejo mis pieles con ganas de ir más allá de tu izquierda. Solo piénsame.
...

No hay comentarios: