“Tu amor me hace bien y no quiero que te vayas”
Princesa y dueña mía:
Princesa y dueña mía:
Nuevamente esta imaginación rebelde quiere formar besos endecasílabos que tengan par con tus células, los sentidos pretenden cantar una rapsodia a lo moderno y me confiesan el deseo de amarte hasta lo anormal, y no reposar sobre las canteras de la quietud mientras tengas rostro de luna y carmín.
Alboradas mías que se hacen brisa y no caben en la torcida de una estrofa lírica. He de aborrecer tus costumbres con éstas sílabas nupciales, que pretenden ser ecuánimes ante la idea de hacerte sentir la deidad que eres para mí.
Ni siquiera el furor de sentimientos de la mejor de las pasiones puede hacerle margen a mi estilo, que se amiga de tu silencio corpóreo y hace de tus planos una figura eterna inigualable.
Tenía que dormir contigo hoy y soñar a tu lado, no tenía energías y fuiste bujía de impulsos en la historia de la jornada. Tenía que gastarte una bala en un sobrebeso, tenía que verte sonreír, tenía que protegerte de las sombras de miradas cursivas y ángeles negros. Tenía que expresarte con temperaturas un misterio con nombre similar al amor creado con tus sensibilidades y mis hechos. Tenía que anexarte a mis latidos y escribir una carta con perfume a tu corazón.
Hoy es lunes de abril, no hay muchas nubes, pero no tengo miedo.
Hoy quiero regalarte todo lo que de mí aún no tienes.
Aquí te va mi corazón completo y un mensaje: TE QUIERO.
Alboradas mías que se hacen brisa y no caben en la torcida de una estrofa lírica. He de aborrecer tus costumbres con éstas sílabas nupciales, que pretenden ser ecuánimes ante la idea de hacerte sentir la deidad que eres para mí.
Ni siquiera el furor de sentimientos de la mejor de las pasiones puede hacerle margen a mi estilo, que se amiga de tu silencio corpóreo y hace de tus planos una figura eterna inigualable.
Tenía que dormir contigo hoy y soñar a tu lado, no tenía energías y fuiste bujía de impulsos en la historia de la jornada. Tenía que gastarte una bala en un sobrebeso, tenía que verte sonreír, tenía que protegerte de las sombras de miradas cursivas y ángeles negros. Tenía que expresarte con temperaturas un misterio con nombre similar al amor creado con tus sensibilidades y mis hechos. Tenía que anexarte a mis latidos y escribir una carta con perfume a tu corazón.
Hoy es lunes de abril, no hay muchas nubes, pero no tengo miedo.
Hoy quiero regalarte todo lo que de mí aún no tienes.
Aquí te va mi corazón completo y un mensaje: TE QUIERO.
Besos miles,
Sabes quién.
:-)
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