lunes, 14 de abril de 2008

Texto veinte con la razón del equilibro que se izquierda...

[Sea este el texto veinte, de veinte rayas, escrito sin rima, ni bordes, ni líneas continúas, ni superlativas]

Imaginar que eres la otra mitad de mí,
(…) escuchar las sinfonías del castigo, ecos que corren hacia el más allá,
pasa la noche aquí conmigo, duba de corazones que me atan,
olvido, ser, así de oprobios sin grietas a favor del sexo,
calovares de miedo, éxtasis que van lejos y no regresan.
Imaginar que funges como entrega y letargo, cambio y sentido,
párrafo de querubes a la hora de comer y zozobrar,
Henchida de calmas sin fuente ni hojarascas
que detiene servidumbre y rellena de pinturas la anomalía del ser,
Sea este el centro
y más allá del asemejo que torna antiguo el espacio,
tú en verso, yo en plumas procurando ser verdes,
retórica de tus mieles que adornan pies y hombros,
que hace raro el tiempo, que limita espasmos, que calla y no deja ecos.
Vivas al relajamiento, de puntos negros y enganches hacia lo espiritual,
fónico y saturado de mieles sobre ombligos,
besos sobre izquierdos, arboles, amarillos, cielos, lluvias, -
- horas, duras, caras, pieles, camas.
Magia de blog, éter de besos que no se esconden y promulgan.
Yo de negro, tú ángel y éstos a la veintena de oportunidades,
de leerse o no.

...

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