“Sin rencor te adoro, sin miedo a perder la cordura”
Quiero salir de tu mano princesa y dueña mía, atar estos sentimientos para hacer más bello el camino y detallar en un pergamino la conjetura de mi afición. Ya es hora de tocar las campanadas de esta historia de camas y sonrisas que tienen como musa a ese ser envuelto en pinturas de perfección que eres tú. Nítidas entrañas que contradicen la quietud y son énfasis de las horas sobre un texto que se va poniendo viejo como fuerte nuestro amor, llamándolo ya amor, diciéndolo tres veces: amor, amor, amor y se acomoda con sus colores en los bordes de los buenos sentidos y la existencia espiritual formada con tus centímetros y los míos desde una madrugada de marzo.
Al mirar se siente como cambia, olores a ternura que invaden nuestras glándulas y dejan celosos el mensaje de NO a la rutina de los besos antes de dormir, vivirán las cursivas de lo nuevo y lo rotundamente estimulante, créeme que no dejaremos pasar al costumbrismo ni a la razón de los prejuicios, seremos tu masculina y yo femenino con las buenas nuevas y lo que al caso otros no consiguen. Es más, no lo llamemos amor, ni lo pondremos rojo, haremos nuestras líneas y nos vestiremos de karma y risas.
En deuda con este escrito, adjunto en prosa todo mi sentir de conciudadano para expresarte con bríos que siendo las 12:27 del día 12 de junio de 2008, siento que te quiero con todas mis fuerzas y que lucharé para que seas para mí desde esta proa hasta que enhorabuena descanse en paz.
Mi corazón ahora es tuyo.
Besos miles.
Sabes quién,
...
Quiero salir de tu mano princesa y dueña mía, atar estos sentimientos para hacer más bello el camino y detallar en un pergamino la conjetura de mi afición. Ya es hora de tocar las campanadas de esta historia de camas y sonrisas que tienen como musa a ese ser envuelto en pinturas de perfección que eres tú. Nítidas entrañas que contradicen la quietud y son énfasis de las horas sobre un texto que se va poniendo viejo como fuerte nuestro amor, llamándolo ya amor, diciéndolo tres veces: amor, amor, amor y se acomoda con sus colores en los bordes de los buenos sentidos y la existencia espiritual formada con tus centímetros y los míos desde una madrugada de marzo.
Al mirar se siente como cambia, olores a ternura que invaden nuestras glándulas y dejan celosos el mensaje de NO a la rutina de los besos antes de dormir, vivirán las cursivas de lo nuevo y lo rotundamente estimulante, créeme que no dejaremos pasar al costumbrismo ni a la razón de los prejuicios, seremos tu masculina y yo femenino con las buenas nuevas y lo que al caso otros no consiguen. Es más, no lo llamemos amor, ni lo pondremos rojo, haremos nuestras líneas y nos vestiremos de karma y risas.
En deuda con este escrito, adjunto en prosa todo mi sentir de conciudadano para expresarte con bríos que siendo las 12:27 del día 12 de junio de 2008, siento que te quiero con todas mis fuerzas y que lucharé para que seas para mí desde esta proa hasta que enhorabuena descanse en paz.
Mi corazón ahora es tuyo.
Besos miles.
Sabes quién,
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