miércoles, 11 de febrero de 2009

Anuario de un desesperado…

“Fue este el último fin de un bisiesto sin tu reposo a mi izquierda”

Desde aquella tarde sin frío donde los caprichos del destino separaban nuestras bufandas de plenitud, no se cruzan nuestras miradas como repaso a esta simpatía que nos une, ni mucho menos echamos andar la maquinaria de refranes a favor de nuestro amor cotidiano y sano que nació desde los caprichos de una azotea romanceada con un cuento de hadas. Queda hoy, entre vocablos que dieron vida a tres de los poemarios más sinceros que se han escrito jamás, el anuario de un desesperado que tatuó tu estilo de pensar y sonreír a sus espaldas de manchego, loco y enamorado. Trae desde rimas a favor de tu compostura hasta concursos de abrazos con toda la hidalguía que merecen tus curvas, risas y encantos, prometen como la primera receta estimular las voces de prisa que deambulan sobre tu biografía de diosa bellísima y elitan dentro de esta cabeza que ya no tiene cuerpo legal de tanto pensarla.
Princesa y dueña mía:
Para este periodo romántico que igualmente se añejará, deseo que todas las marcas y correspondencias tengan que ver contigo, iluminen cada céntimo de mis costumbres, que se disemine sin temor tu perfume vesánico hasta los confines de mi lujuria y que siempre que despierte radiques en el rezago que te ha hecho mi segunda y amada mitad.
Por un siglo más amándote con todo mi corazón.

Besos miles.
Sabes quién
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martes, 6 de enero de 2009

10 meses y todavía ando tras tus pies...

Que vivan los seres que pretenden cambiar la vida con poesía y surrealismo

Que la dureza de estos tiempos no te quite la ternura...

Navidad sin lo cursivo de tus mieles…

No importa si pensaremos siempre en el otro”

Cierto que en diez meses nos llega la primera quincena de estar solos con el horizonte a nuestra izquierda. Arribará la fría navidad sin lo cursivo de tus mieles. Habrá sin embargo una canasta de ejemplares de textos perfumados que estarán dedicados a ti, princesa y dueña mía, a la par de lo que mereces en este reino de amor de primaveras que hemos construido.
Esperando que este nuevo año que se avecina, en el que un marzo dibujará un tropel de flores, sea una estación llena de felicidad, alegría y buena suerte para ti. Que se llenen tus mañanas de caricias que tengan mis apellidos, que circule tu olor por cada una de mis jornadas y sean tus mañas las normativas que impulsen mi existir.
Porque de poesía y deseos va cargada esta dedicatoria, donde mi corazón entero se va con ella y pretende enajenar el tuyo del mundo y quedárselo para sí.
Feliz Año Nuevo, amor mío.


Besos miles.
Sabes quién

Anuario de un desesperado…

“Fue este el último fin de un bisiesto sin tu reposo a mi izquierda”

Desde aquella tarde sin frío donde los caprichos del destino separaban nuestras bufandas de plenitud, no se cruzan nuestras miradas como repaso a esta simpatía que nos une, ni mucho menos echamos andar la maquinaria de refranes a favor de nuestro amor cotidiano y sano que nació desde los caprichos de una azotea romanceada con un cuento de hadas. Queda hoy, entre vocablos que dieron vida a tres de los poemarios más sinceros que se han escrito jamás, el anuario de un desesperado que tatuó tu estilo de pensar y sonreír a sus espaldas de manchego, loco y enamorado. Trae desde rimas a favor de tu compostura hasta concursos de abrazos con toda la hidalguía que merecen tus curvas, risas y encantos, prometen como la primera receta estimular las voces de prisa que deambulan sobre tu biografía de diosa bellísima y elitan dentro de esta cabeza que ya no tiene cuerpo legal de tanto pensarla.
Princesa y dueña mía:
Para este periodo romántico que igualmente se añejará, deseo que todas las marcas y correspondencias tengan que ver contigo, iluminen cada céntimo de mis costumbres, que se disemine sin temor tu perfume vesánico hasta los confines de mi lujuria y que siempre que despierte radiques en el rezago que te ha hecho mi segunda y amada mitad.
Por un siglo más amándote con todo mi corazón.

Besos miles.
Sabes quién

martes, 16 de diciembre de 2008

Siguen los sietes dominando el celeste…

“Casi, casi, casi la primera vela”

Pareciera que el siete quiere mañear cada estrofa de esta canción de amor que lleva por nombre Eliani Varen Caballero. Los besos miles convidan a describirlo con una retahíla de apuntes que no requieran el término final de tan bien que se acomoda en una historia varonil como la de este prófugo caballero de la rutina.
Envidia para el celeste y lo melódico que imitan los ajenos. Somos los apócrifos que titulan cuanta ocurrencia humana nos envuelva, de amor sencillo y sin mucho ruido; fino ante las dudas del mal tiempo y las malas caras, que de mes en mes traduce una foto en un beso fundido hasta llegar a la prosopopeya de emitir un mensaje que diga: “Día siete cumpliendo siete meses, que bonita ocasión”. Entonces vendrían los amaneceres para contar los próximos, donde el corazón no se desespera y la suerte apoya a la confianza entre uno y otro, y se mecen al espacio los sietes, y se mecen, y se mecen hasta que dominan el celeste. Este tema habla de ti, amor mío. Estos cabales se desajustan en cada intento por referirte y los sentimientos se adhieren a los latidos como préstamos de lo cósmico y surrealista. Porque he decidido quererte, en plan de conquista de la primera vela, para celebrarte el ánimo y escribirte un soneto de siete estrofas y un mensaje de siete letras: TE ADORO.


Besos miles.
Sabes quién

viernes, 3 de octubre de 2008

Igual te quiero desde este lado del cristal...

Allá van esos besos miles para la nena que sonríe del otro lado del cristal....
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Días en que mi sombra se detiene a mirarte…

“En cada minuto que no estés aquí… te extrañaré más que nadie en el mundo”

Estoy seguro que añoras los versos miles, aquellos que nacían de estas teclas por minuto, cada día, cada madrugada. Recuerdo cuando a veces los esperabas despierta o te levantabas de primera para tenerlos pronto. Créeme, princesa y dueña mía, que siguen ahí. Ahora más cálidos y duraderos que un texto, ahora en los días en que mi sombra se detiene a mirarte y reflejar en su pecho que eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Ahora en que pienso a lo lejos y te imagino de blanco sonriéndole a la cámara y al arroz. Ahora cuando sé que me germinarás un crío y que tienes espacio para estas mieles de amor que te profeso.
Sé que extraño parece este mensaje literal en tarde de lluvia y tarde al fin. Será que comienzo a doblar mis rodillas y a reconocer la fortuna de que me perteneces, o será que celo los soplos espirituales que deambulan por el camino de diosa que construyes, o será porque quiero demostrarte que te amo, y sin el complejo de su pronunciamiento te amo de nuevo y me siento mejor al contártelo.
No peco de ignorancia cuando afirmo que lo sabes, que sientes los besos miles y todo lo que encierro en estas venas de cíclope, que me reconoces cuando sonrío de gozo porque estás a mi lado o porque me duele cuando te molestas por cualquier bobería. Todo eso ya está inventado, todo eso ya tiene nombre, todo eso es lo que hace que duremos 7 meses y nos queramos más, eso se llama Amor y lo quiero seguir cuidando al lado tuyo si me das la visa para entrar a tu corazón y quedarme a vivir por siempre.


Allá van….besos miles.
Sabes quién

domingo, 13 de julio de 2008

Mande usted mi verso alado…

“No reclamo las curvas azules del destello del ayer, solo al cariño que se acurruca como título de mis sueños”

Felices días de veinte rosas sobre un centenar de mensajes que adornan un día siete entre las matemáticas de nuestro amor.
De rodillas ante el espacio que nos deja la poesía y unas cuantas mañas que se adueñan de nuestros apellidos, comenzamos el tercer grupo de estrofas que llevarán siempre el perfume Varen Caballero entre el regazo de lo más lindo de los seres que me acompañan en este andar de colores y sueños. Aquí sigue mandando mi corazón, ahora con menos cobija de pareceres y hambriento de señales que hablen de usted, sin la proyección de fatiga o culpas y al compás de una temporada de sonrisas a favor de un romance sin esquinas que nació en el calor de una azotea semiestrellada.
Atrevo a escribir sin concentrarme, mande usted mi verso alado, cuéntele a las reglas lo que representa este círculo femenino de pelo negro y mágicas curvas, no tema a los márgenes ni a las rimas modernas, seremos nosotros mismos los del mensaje espiritual en dirección a sus retóricas y caprichos.
Este par comenzó sin consejos y adornó la locura con el favor de sus ganas. Ningún acéfalo pudiera opinar y creer vano el precio que le hemos propuesto a nuestros escritos. Allá va una flor luego de un junio ajustado a los abrazos, una azucena bajo el sol en que prometí quererte, una que retoña con la humedad de la esperanza que nos persigue y nos obliga a hacerle compañía a las próximas mañanas. He visto el futuro y estabas a mi lado acurrucada entre mis izquierdas.
Te adoro.

Besos miles.
Sabes quién
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jueves, 12 de junio de 2008

Quiero salir de tu mano…

“Sin rencor te adoro, sin miedo a perder la cordura”

Quiero salir de tu mano princesa y dueña mía, atar estos sentimientos para hacer más bello el camino y detallar en un pergamino la conjetura de mi afición. Ya es hora de tocar las campanadas de esta historia de camas y sonrisas que tienen como musa a ese ser envuelto en pinturas de perfección que eres tú. Nítidas entrañas que contradicen la quietud y son énfasis de las horas sobre un texto que se va poniendo viejo como fuerte nuestro amor, llamándolo ya amor, diciéndolo tres veces: amor, amor, amor y se acomoda con sus colores en los bordes de los buenos sentidos y la existencia espiritual formada con tus centímetros y los míos desde una madrugada de marzo.
Al mirar se siente como cambia, olores a ternura que invaden nuestras glándulas y dejan celosos el mensaje de NO a la rutina de los besos antes de dormir, vivirán las cursivas de lo nuevo y lo rotundamente estimulante, créeme que no dejaremos pasar al costumbrismo ni a la razón de los prejuicios, seremos tu masculina y yo femenino con las buenas nuevas y lo que al caso otros no consiguen. Es más, no lo llamemos amor, ni lo pondremos rojo, haremos nuestras líneas y nos vestiremos de karma y risas.
En deuda con este escrito, adjunto en prosa todo mi sentir de conciudadano para expresarte con bríos que siendo las 12:27 del día 12 de junio de 2008, siento que te quiero con todas mis fuerzas y que lucharé para que seas para mí desde esta proa hasta que enhorabuena descanse en paz.
Mi corazón ahora es tuyo.
Besos miles.
Sabes quién,

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Quiero poner la Tierra a tus pies...

Seguimos cantando como si no pasara nada, mientras, y al oeste, alucinan otros dándole poco valor a sus entrañas y pintándo de negro sus sonrisas.

Díjole un cariño a otro: "Es ella, la de rojo que sonríe tras un beso que se funde en el espacio de su lindura"

Nos volvemos a encontrar para editar el cariño. Resultará un par de alas y el mensaje de que el varón gana la apuesta de tener el corazón más grande.

La conciencia y el predicamento...que no nos dejan quietos...

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sábado, 7 de junio de 2008

Este olor de los noventa días…

“Celo al oxígeno que te aviva la corola”

Princesa y dueña mía:
Vuelve ser este un sábado de bordes, ahora estando los dos y con la cordura a cuestas. El éter se ha bañado de conjeturas a favor de los abrazos de noventa noches que tienen poca ventaja sobre los textos presuntuosos que nacieron desde este mismo teclado. Parece un sábado de marzo, suena como a una noche tibia donde pudiera rayarse el cielo con un beso robado al mártir iniciativo que sucumbió en la izquierda de un dúo cual gatos sonrientes. Al segundo 7 hubo más que un texto y paredes, golosinas que distinguían las lenguas de los siempre buenos cortos plazos (plazos cortos buenos siempre)[buenos plazos siempre cortos]. Elixir de fracciones de un romance compuesto por colores y humo, diferente a los descritos, acomodado en la realeza de un estrechón a la felicidad y al yo querer seguir. Al tercero llovió salsas y fundióse una enramada de buenos afectos en compañía familiar, aún lejos de ranchos y montes pero conformes con la majestuosidad del disfrute espiritual y físico. Bienvenido sea entonces este cuarto día 7 y estos noventa amaneceres donde han ganado siempre tu semblanza, hermosura y corazón, donde se pactan los mañanas y siguen siendo perfectos tus caprichos y tus pies, donde cabe más que tu nombre en la rendija de mis deseos y donde se firmará tras este manuscrito, que todo el amor del mundo cabe en este tercer mensuario y en el mensaje misericordioso de contarte que: ERES LO MEJOR DEL MUNDO y que ME MUERO POR TI.

Te seguiré adorando, no se acabarán los besos miles.
Sabes quién,
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martes, 27 de mayo de 2008

Decimotercera retórica, que vagaba por los sueños...

"Nada que ver con la reencarnación, ni es un bono a la casualidad… "

No por trece, perdido este amianto de frases pulidas con el deber de completar la treintena de textos que desde este bisiesto te comencé a dedicar. Digamos que cabía como cimbel que plantea el procuro de la llamada hoy, estas silabas vagaban por los sueños prometiéndose sonar bonito en este lapso sin mensajes, mis párrafos dan ya pasos más largos y con cara de familia, no te extraño tanto, ahora te quiero mucho, mucho, y no sé estacionarme en la vida si no estás a mi izquierda, con cara de ángel y esquinándote de mi almohada.
Mi amor:
Qué bien se siente contarlo. Intentaré repetir el ciclo bisílabo en negritas y cursiva: Mi amor, nada más cómodo que el hiato de su concepto pronunciable cuando cabemos rendidos de abrazos entre su sentido. Leerás fuera de número y sentirás otra línea de prosa más tibia que aquella la primera vez, entonces acomodarás los plurales en el regocijo de que me tienes cerca y podrás contarme qué tal te ha ido entre los bordes de esta melódica relación que nació desde un texto en el que pretendía convertir este mismo fenómeno empírico en prosa común y amortiguaba tus encantos con los mensajes que pretendían reposar más allá de tu izquierda. Que lleguen plácidos a tu raíz y refieran al cariño como energía síquica del mejor de los sentimientos, que los tengas de recuerdo, que te hagan no decir nada y sobre todo que provoquen en tus entrañas la certidumbre de que este personaje que interrumpió tu vida , seguirá con la promesa de tomarte de la mano y especularte frente a sus coetáneos, leerte sus versos en la tribuna de los enemigos, besarte la frente, cerrar los ojos, verte dormir, cuidarte los sentidos, subrayarte los deseos y con todo el corazón volverte a decir, que: ME ENCANTARÁS SIEMPRE.

Besos miles,

Sabes quién...

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jueves, 22 de mayo de 2008

sábado, 10 de mayo de 2008

Bordes, tardes, cuerdos...

“Mi Negrón is online,
Mi Negrón is offline because the “Tesoro personal” module is empty”.

Sábado de bordes que dejaba ir nuestra tarde, siendo cuerdos y sin estar usted.
Besos miles, y todavía huele a mujer esta habitación, viles horas sin el regaño de uno de sus abrazos alentadores y tibios. A lo lejos se pierde la música y no sabes cuánto te añoro, mujer.
Hay un enjambre de altas temperaturas en esta pirámide de recuerdos, se le esconde el título a la noche y apenas me da sueño, es la primera que dormiré bocabajo sin poder ver las mariposas del techo ni procurar un matrimonio antes del alba. Sea este un bloque de ruidos a favor de los místicos deseos para que al conteo de tres aparezcas por mi espalda y digas que me quieres también, porque estos mensajes no me caben en el pecho y se quieren difundir en el espacio con todos los brillos de la inconformidad.
Entonces, volveré a escribir textos a la espalda del romanticismo, con las tardes en la espalda, tatuando el querer en los bordes del amor y manteniendo este sentido cuerdo que me hará fiel a tus caprichos para toda la vida.
Aquí los otros miles,
Sabes quién.
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Tu beso...

Tu beso es la fuente, hojarasca
de una mañana en desvelo,
tu beso es alma y consuelo
aunque la envidia me nazca.

Tu beso estampido construye
un sacrificio que encanta
tu beso en lo hermoso levanta
lo que el dolor escabulle.

Tu beso es retrato del cielo
que fluye en vicios de amor
tu beso me quita el dolor
me da fe y me quita el miedo.

Tu beso es ameno y preciso
como el perfume de flor
tu beso me inspira el amor
para romperte el hechizo.

Tu beso es arte en mi historia
como lo es el ocaso
tu beso me da un abrazo
con la luz de tu memoria

Tu beso que hoy me abandona
me hace divino el sentir
tu beso me hace latir
el corazón que me entona.

jueves, 1 de mayo de 2008

Te extraño...


Quisiera un atril de cumpleaños...

Para mi julio de insectos quisiera un atril de cumpleaños, de esos que no vuelan tan alto y se quedan en el recuerdo de los huesillos de tu espalda.
Todo me recuerda a ti sobre estas losas de oriente que se encuadran en la lejanía de unos signos de puntuación, la manía de seguirte en cada rastro de tus días, de congraciar mis glándulas con tu sabor y fragancia, la añoranza por cada segundo estrechando nuestros ombligos y riéndole a la esta vida majadera, la tendencia a lo prohibido, la violación del espacio y el tiempo con un capricho marcado sobre las ocurrencias de nuestro conjunto, cada firma esquinada con tu estilo y el celo de procurarte mía para siempre, son gavetas de este regalo de amor que añoro con el alma y no tiene precio.
Princesa y dueña mía:
Aderezo de modos y teorías de la buena selección, que perfuma vocablos y no te aquietas en mis verbos, seas cursiva de afectos que nacen y se envuelven en cada mensaje, ápice de genio de la maravilla, color verde, címbalo de mis dudas hacia el buen sentido de las voces, que sea esta luz el dictamen hacia mis promesas de idolatrarte siempre, que marches en conjunto con mis sueños y no tengas en la mente otra cosa que no sean mis costumbres.
Besos miles,

martes, 22 de abril de 2008

Nuestro rancho...



nuestro Rancho en Pinar del Río...

lunes, 21 de abril de 2008

Ácanas pulidas parecen III.

Tomé prestado el amor de locos y me hice pensar:
- que la vida es una sola, que somos el epitafio de las letras que se posicionan con las voces, que nos ponemos viejos y no decimos que no, que silabamos las canciones de flores como izquierdas del azogue.-
Regresaremos por el síndrome de los números, como ácanas pulidas. Allá un beso numerado con el amor de un tango, quiere componer el primer párrafo del próximo letuario, en este albor sin recetas de cocina, con la desvirtud de violar lo que se prohíbe, con la promesa de no llorar y ser desiguales al humo.
Esta es una oración solemne y de otro color: HABIA SOÑADO CON EMPUJARME A TUS EDUCACIONES Y SERLO Y VOLVER A PROYECTARME EN TUS ENMIENDAS.
He aquí un manojo de dedos que describen en quince centímetros de margen:
- que la misma vida no es tan cruel, que somos los verdaderos apócrifos y envalentonamos el día de hoy pintándolo de rojo, que no nos aburre el sexo y no existen barreras para nuestra sangre de pasión, que nos volvemos locos y no pensamos en mañana.
Ahora devuelvo este amor desequilibrado y prometo un escape a lo cuerdo, habría que poner un veintiuno para no quedar mal con los números y darle paz el día, aprovecho para decirte al oído el mensaje de esta tercera parte:
- ácanas pulidas parecen. Se funden con amor los besos. No hay por qué esperar a la multitud de lo absurdo, prometo expresar mis olas siempre que haya sol, no importa el miedo ni el pasado. Aquí el amanecer, sé que estás ahí, acurrucada mi derecha y sin deseos de que mire este pícaro reloj. Te beso y sonríes...
...Sabes quién...

Quiero formar versos endecasílabos que tengan par con tus células

“Tu amor me hace bien y no quiero que te vayas”

Princesa y dueña mía:
Nuevamente esta imaginación rebelde quiere formar besos endecasílabos que tengan par con tus células, los sentidos pretenden cantar una rapsodia a lo moderno y me confiesan el deseo de amarte hasta lo anormal, y no reposar sobre las canteras de la quietud mientras tengas rostro de luna y carmín.
Alboradas mías que se hacen brisa y no caben en la torcida de una estrofa lírica. He de aborrecer tus costumbres con éstas sílabas nupciales, que pretenden ser ecuánimes ante la idea de hacerte sentir la deidad que eres para mí.
Ni siquiera el furor de sentimientos de la mejor de las pasiones puede hacerle margen a mi estilo, que se amiga de tu silencio corpóreo y hace de tus planos una figura eterna inigualable.
Tenía que dormir contigo hoy y soñar a tu lado, no tenía energías y fuiste bujía de impulsos en la historia de la jornada. Tenía que gastarte una bala en un sobrebeso, tenía que verte sonreír, tenía que protegerte de las sombras de miradas cursivas y ángeles negros. Tenía que expresarte con temperaturas un misterio con nombre similar al amor creado con tus sensibilidades y mis hechos. Tenía que anexarte a mis latidos y escribir una carta con perfume a tu corazón.
Hoy es lunes de abril, no hay muchas nubes, pero no tengo miedo.
Hoy quiero regalarte todo lo que de mí aún no tienes.
Aquí te va mi corazón completo y un mensaje: TE QUIERO.
Besos miles,
Sabes quién.
:-)

Que siempre haya un espacio para lo diferente

(…por primera vez, un relato)

Querida Eliani:
Desde que en marzo comenzábamos a soñar juntos, crecían los verbos y se hacían verdes nuestros alegatos. Cada gesto debía, por ley de nuestros torsos, ser distinto a los plasmados en la biblia de los humanos, todo lo rítmico nos parecía de acéfalos y harto de lugares comunes. Recuerdo que lo primero fue proponernos matrimonio, sin enamorarnos y sin saber si éramos buenos en la cocina o en la carpintería casera, amé tus pies antes que los acostumbrados ojos, regalé chupa chupas antes que flores, canté mis propias canciones, fui el segundo en dar el beso, compartimos las sábanas sobre un buró, un árbol que no tenía hojas, unos perros tristes de una sola oreja, unas azoteas que riman con bateas, unos besos miles, unos textos y el más limpio de los pecados en este círculo de vivos.
Desde aquel mismo marzo me he sentido grande y con las mejores ganas de existir, confieso que mi vida se cambió y se me cumplió el mejor de los sueños (tener en mi vida a una mujer tan linda, tan inteligente y tan maravillosa como tú). Me he atrevido a contarte esto como sabes no acostumbro, con todo el corazón y sinceridad, sin esperar nada a cambio y con el único objetivo de que lo sepas y hagas con este gesto lo que estimes espiritualmente. Te juro que no me había sentido tan bien antes. Ojalá que siempre haya…ya sabes.
Qué seas mía para siempre.
Besos miles,
...

Líneas que pretenden elitar sobre tu gaveta de papeles...

Daría los pasos a la inversa de tu figura para proteger los enigmas de tu experiencia, necesito para entonces una caja de bombones y un lápiz para escribirlo bonito, sin el miedo de repugnarte las ganas de mi y con la iniciativa de elitar sobre tu gaveta de papeles.
Vuelve a ser este un manojo de contenido limpio sin el añejo de la estelaridad, con el mismo dictamen del primer día: poner a tu disposición todo mi sentir de caballero y dejar un recuerdo más en la retórica de tus mieles en este hermoso abril que va más allá de tu izquierda y ya tiene tus iniciales. El verso carcome nuestras miradas, se entusiasma las ideas, con perros, paredes, colores; se nos escapa la brisa de este entorno de bípedos que tu y yo dirigimos, el tiempo se dispone al revés y no quiere resaltar los contornos de estos rasgos que añoran de tu preferencia; el espacio, como el que no sabe, viéndonos pasar de la mano sin el perfume del miedo a equivocarnos y la realidad, sonriéndole a sus anchas porque ha condecorado mi cordura con el premio de adorarte por encima de todo, de existir para mis ocasiones y de hacerte imprescindible en el merodeado concepto personal, de que sencillamente, luego de usted solo queda la gloria.
Besos miles para este lapso.
:-)

miércoles, 16 de abril de 2008

A orillas de tu estirpe habrá un cariño rojo...

A tus caprichos…que tienden a hacerme minúsculo

Las mieles del gesto claro que determina mis impulsos hacia ti, se siembran allá no muy lejos, allá donde los bordes se escudriñan al mensaje de corresponderte. No interesan las temperaturas que me aflojan los tobillos y me tornen horizontal en una noche ruin, al mañana seré el mismo proletario a favor de tus aristas, y con las mismas ganas de convencerte por enésima vez. Trataré sin aburrirme de hacerte sonreír, aunque no tenga culpas lo haré dichoso desde esta sombra de urbanidad y cortesía hacia lo bello y sensual que representas, porque nada más grande que mis reconcomios ante las huellas que te hacen la mujer de mi siglo, -a eso le pondremos como quieras- volveré a mirarte a ambidiestras y caminaré feliz con los colores de la identidad en que fulguras bajo el brazo, sin títulos y con la fuerza de un guiño de buena suerte protagonizando mi tamaño.
Mujer limpia como azogue, me haces temblar con la justeza de embajadas, me dejas quieto con tus voluntades y no dejas que hable, me pretendes soñoliento ante el cadáver de la palabra que disfruto, me levantas temprano, me atas al verbo, me pintas de negro y no me observas. Toda acción es sortilegio a favor de tu regocijo, ando sin sombras cada vez que emancipas en mi contra, pero no importa, simpatía, dedicaré cada célula a tus caprichos, que tienden a hacerme minúsculo, bajaré a los bordes del ocaso y escribiré tu nombre en cada luz y juraré a tus coetáneos que día a día y a orillas de tu estirpe habrá un cariño diferente, un cariño rojo.
Besos miles,
:-)

martes, 15 de abril de 2008

Querido barco de papel...

Rodillas tocan cabezas...

Ya no más exergos para estas últimas promesas, atada una nube con las mieles de tus apellidos, rodillas tocan cabezas al compás de la guitarra mía que sueña, sigo de mártir con tu lucidez, irresistible tú en cada paso por mi frente, inmóvil ante mis normas de seducirte y serena en cada apareo. Quiero ser tan directo como mis huesos y no recomendar con cintillas iniciales en cada prosa, ya no tengo la vergüenza de ocultarlo y prefiero reír a tu favor y tatuarme tus ansias en la espalda. Porque me matas, amor mío, y porque te siento como piel en estos latidos húmedos que se hacen rápidos. Sé de los romances que se inquietan con los siglos, mas, lo nuestro se fecunda con bríos de ser nuevo y definirse como único en estas marejadas de señales ambidiestras. Seguirás tan bella como te prometo a mis sueños, seguiré navegando por el elixir de saberte lo mejor de nuestra faz.
Voy a decirte ingenuamente: ¡qué linda, qué linda y qué linda!, sin miedo a los cristales de una recompensa espiritual, voy a rociarte de besos miles y tramitar tu reposo en mis ecuaciones de amor, voy a remendar mis costuras de épico y modelar un poema que te destierre a mis dudas. Por último, tejeré un Te Quiero presuntuoso con raíces de mi autoestima, sentir que te llega y verte contestar a este círculo de verdades que sin rastros, te deseo.

Besos miles,

:-)

lunes, 14 de abril de 2008

¿Quién?

- ¿En qué piensas?
- En ella.
- ¿Y por qué otra vez?
- Porque la estoy amando.
- ¿Qué sientes?
- No lo sé, algo extraño.
- ¿Y entonces, qué buscas?
- Amor, sólo eso.
- ¿Y qué es amor?
- Tampoco lo sé. Si supiera…
- ¿Qué te queda?
- El corazón, tal vez unos pies, además de una flor.
- ¿Qué hacer?
- Pues buscarla, donde esté.
- ¿Qué llevas?
- Mi alma, también llevo un beso.
- ¿Y tu orgullo?
- No existe, jamás lo tuve.
- ¿Y mañana que harás?
- Amarla de nuevo, si vivo.
- Y ella, ¿quién es?
- ERES TU.

:-)

Este perro no es tan lindo como el tuyo...

Te regalo uno de los perros que más te gustan, rosadito y con la cabeza grande.

Texto veinte con la razón del equilibro que se izquierda...

[Sea este el texto veinte, de veinte rayas, escrito sin rima, ni bordes, ni líneas continúas, ni superlativas]

Imaginar que eres la otra mitad de mí,
(…) escuchar las sinfonías del castigo, ecos que corren hacia el más allá,
pasa la noche aquí conmigo, duba de corazones que me atan,
olvido, ser, así de oprobios sin grietas a favor del sexo,
calovares de miedo, éxtasis que van lejos y no regresan.
Imaginar que funges como entrega y letargo, cambio y sentido,
párrafo de querubes a la hora de comer y zozobrar,
Henchida de calmas sin fuente ni hojarascas
que detiene servidumbre y rellena de pinturas la anomalía del ser,
Sea este el centro
y más allá del asemejo que torna antiguo el espacio,
tú en verso, yo en plumas procurando ser verdes,
retórica de tus mieles que adornan pies y hombros,
que hace raro el tiempo, que limita espasmos, que calla y no deja ecos.
Vivas al relajamiento, de puntos negros y enganches hacia lo espiritual,
fónico y saturado de mieles sobre ombligos,
besos sobre izquierdos, arboles, amarillos, cielos, lluvias, -
- horas, duras, caras, pieles, camas.
Magia de blog, éter de besos que no se esconden y promulgan.
Yo de negro, tú ángel y éstos a la veintena de oportunidades,
de leerse o no.

...

Dormir contigo es…

…ponerle una coma a la vida, tejer una juerga con bondades del placer, no querer despertar y definir el tibio coraje de un abrazo horizontal. Dormir contigo es la adyacencia con la savia del goce y los puros sentidos de la gratitud, es acomodarse en una nube y escuchar poesía de colores, es definirle una nota a la música y anudar la brisa en nuestras espaldas. Dormir contigo es una metáfora que deja duda a los bardos, es rapsodia de lo bien pensado y de procurar volver a hacerlo con mayúsculas, es compatibilidad y erección, es carmín, es ingenio, es el rojo de los apuntes, es una sobrevida, es una contracción a la buenaventura, es margen de lo perfecto y lo impensable. Dormir contigo es quedarse lelo y sonreír, es navegar en la penumbra de los detalles y el retoque divino de un abrazo que no lleva nombre, es calor de pensamientos, es corazón y flechazo, es mi mano en tu ombligo, es la tuya en mi regazo. Dormir contigo es dibujarte en el cielo, dormir contigo es dejar atrás la época, dormir contigo es no dormir, es delirio descalzante de mi tos, es mueca a lo prohibido, es ilusión y cuaresma del regodeo, es astucia y encanto, es magia y llovizna, es retruécano sin métrica, es sentido y tamaño, es morirse y despertar, es esperanza y misterio, es duda, karma, deseo.
Dormir contigo, mujer, no me alcanza escribirlo.Dormir contigo no puede quedarse en prosa y estarse quieto, es lo suspensivo de vivir y procurar estar al lado tuyo en cada oportunidad.

Mujer, domingo de Abril, ahora sí no sabe cuánto de usted tributo en pensamiento

Mujer, domingo de Abril, ahora sí no sabe cuánto de usted tributo en pensamiento. Aquel espacio débil que erigió promesas entre su tez y mi tendencia ya se hizo fiel al círculo de vanidades que me hicieron suyo y créame que no importó ni el tiempo ni los mensajes insolubles de un puñado de izquierdos, sonrío porque ya no quedan rincones de mis suplencias en que no esté su figura como protagonista. El caballero que pretendía besar sus dedos, aquellos silentes y frescos, se hizo dueño del tiempo cálido que comentó la mejor de las historias, con humo y agendas en cada ocasión, sin ser ya ajena la brisa, con música de cualquier tipo compartiendo los actos y aún nítida y de frente usted.
Tome este pergamino sin flores a la par de mis mejores momentos, sin que huyan los recelos condicionados que le dan batalla a la idea de tener que ver conmigo con tan solo leerlo. Quédese esta historia, a modo de prosa, inverosímil, centrada y con los impulsos de sinceridad queriendo desbordar de cariños e intimidad, historia que la titula como suya y que tiene mi nombre como pie de firma al lado de los besos que ya no se procuran miles.
Hoy ya no puedo conformarme con la ventaja personal de robarle los minutos a la añoranza razonada tras sus pies, no me alcanza la gloria para convertirla en un dibujo monocromático detallado con el mejor de los sentidos líricos, ya se funde en mis poesías, ya se torna rima inigualable de delicia y gratitud. Hoy el enemigo sigue siendo el tiempo, escabullirse de la razón ya no suena verbal, ante la plenitud que se anhela el mismo masculino con rasgos guevarianos armará su rompecabezas con las pequeñas piezas de una mezcla nacida desde una pregunta que ya cumple cinco semanas y aún se yergue en pie la añoranza de un blanquísimo ombligo que seguirá sabiendo a más allá de gloria, unos alegres pies, un hombro que recordaré besar por siempre y una mujer digna de expresarse como una mala palabra de tanta gracia que lleva en sí.
Sigue el hombre feliz, feliz domingo del cuarto mes.
Tiembla tres veces y aún no puede hablar.
...BM

No importa nada más que lo que tú me das...

“…Se cae el cielo y qué más da, tenemos nuestro mundo, el día sigue siendo azul si estamos juntos…Reik”

Cuando despierto viene el recuerdo de tu último beso, una ola de detalles toman de rehén a mi alma y la embriagan de fotos tuyas que ya no tienen color de mirarlas. Serás por cada sueño el emblema de pertenecerle a mis metáforas, los gestos se amarrarán al anhelo de tenerte conmigo en cada segundo y mi alegría se parecerá cada vez a la tuya cuando en cada rato luche por tu felicidad, que ya pretende tenerme de autor.
Princesa y dueña mía:
Hasta aquella estrella te quisiera llevar y tallar en su traza una retahíla de encantos que tengan que ver con tus mañas, porque es tu amor quien me enseña a caminar y revivir las iniciales de cada buen sentimiento. Soy feliz porque al menos me sepas, no importa nada más que lo que tú me das, cada ápice de tu ser engrandece todo hálito de mi vida, con solo ser tú emancipo de gratitud ante la suerte de mis días.
Es tan serio el compromiso de idolatrarte que no duermo sin antes imaginarte a mi lado, pícara y sensual, linda y tierna, como flor de las que ya no nacen. Te adoro mucho más que anoche y aseguro que al despertar la adoración de hoy se quedará pequeña.
Que el destino siempre te ponga en mi camino y haya siempre un manojo de besos para tu izquierdo.
...

Sextos sentidos...

“…yo que nada buscaba, tú la aguja en un pajar…Buena Fe”

Describo tus párpados con hambre de poeta, con la añoranza de conllevarte mis emociones pulsadas hacia el torbellino de amor que te declaro en esta recta de palabras a favor de mis sextos sentidos. Nos perdonarán las malas ideas y tras el acto de fidelidad que nos embiste quedaremos sin espasmos en el camino al edén, porque nos gustamos y nos volvemos a gustar aunque sea tarde y ya se haya puesto el sol sin el permiso de nuestros deseos, porque conozco tus respuestas y no te exijo que comprendas, solo quiero que sepas que el día en que dimos riendas sueltas a nuestro amor, el fruto ha dejado el mejor sabor del éxtasis como un nudo a los mejores finales de un par de humanos con cerebro de hormigas.
Ahora hago apuntes a sobre tus manos y lleno de borrones a la oscuridad, me transfiguro en cristal y camino debajo de tus sombras deseándote una cuartilla de mordidas que se cursiven de cariño. Ojalá estas ganas invadan cada jornada y sigas siendo nítida en cada pensamiento, ya te adueñas de todos, ya tomas las riendas de cada uno de los sentidos y describes los sextos con cada uno de tus rasgos.
Ya te celan mis sombras porque siempre estás a mi izquierda.
Besos miles,

miércoles, 9 de abril de 2008

Estuve soñando anoche...


The reason...you know

I'm not a perfect person
There's many things I wish I didn't do
But I continue learning
I never meant to do those things to you
And so I have to say before I go
That I just want you to know

I've found a reason for me
To change who I used to be
A reason to start over new
and the reason is you

I'm sorry that I hurt you
It's something I must live with everyday
And all the pain I put you through
I wish that I could take it all away
And be the one who catches all your tears
Thats why i need you to hear

I've found a reason for me
To change who I used to be
A reason to start over new
and the reason is You [x4]

I'm not a perfect person
I never meant to do those things to you
And so I have to say before I go
That I just want you to know

I've found a reason for me
To change who I used to be
A reason to start over new
and the reason is you

I've found a reason to show
A side of me you didn't know
A reason for all that I do
And the reason is you.

Tu risa es tanto filo que me arranca una canción

“…La incertidumbre es la cumbre para estos dos espíritus…Buena Fe”

Me ha llegado una mañana triste, víctima de la altanería que convierte en majadero un capricho que me pone contra esta pared. Díjole el sueño a una costumbre de luchar contra molinos de culpas tales, cuasi el filo de tu risa que lucha para cambiar mañana las riendas de tu cordura y los célibes latidos de tu corazón, que no importan las rodillas ni el tiempo sobre ellas entre alma y mente, que no importa que hayan mares, ni dichos, ni malos pensamientos, que no me importa que en cada mañana tenga que volver a convencerte y rociar tu estirpe con lo que me figura en esta historia de siglo.
Estimada biografía del ensueño y la lindura:
Créeme de negro y camuflado al acecho de medirme ante tu esbeltez, sea este el día de la reencarnación de criterios míos sobre tu enojada grafía, aún cuando ya no quieras mirarme porque evitas darme la razón en este abstracto consejo de atrevimientos nupciales. Quiero soltar expresiones que me amarran a la dicha de querer contarte los porqués, quiero apaciguar las malas palabras de no lograr que me creas, quiero no parar y cambiarte las alas, quiero más, quiero transfundirte mis deseos y sentarme al frente a investigar qué sientes, que me adores como yo a ti, que me tengas como elixir del bienestar de tus días.
Aquí, sobre una pictografía sin numerativos, dejo mis credenciales con el sentir logrado en par de fotos donde sonríes, despeinada y natural, con la pícara expresión para arrancarme una canción, que aunque sin rima ni tonos, se estribilla con el alma de saberme enamorado de tus marcas.

“La dimensión en que quiero besarte y no puedo
La dimensión en que me florece este amor
Donde las musas procuran dar a luz los sueños
Donde me robé tu rostro frente a una puesta de sol
Hoy le he pedido permiso a mis valientes miedos
Esos que me han permitido volar sin caer
Y aunque aseguran que van a guardarme el recuerdo
Que resistirán tus besos, no lo pueden prometer”.


Besos miles que ya se quedan cortos,
Sabes quién,

...

martes, 8 de abril de 2008

Eso también es, la vida

“…Quiero pasar los días, naciendo en cosas mías, como nacen las hojas…”

Tengo el impulso de la lluvia que nos acompañó en la travesía.
Cuánto de ternura y cuánto de quedarse envueltos en la locura-cordura en cada próximo encuentro.
Hoy he celado a tu cama y tus aposentos con el digno antojo de un recuerdo en el que fecundas alegre entre mis sombras. Contarte que ocurre siempre sonará epitafio a la rutina, que me quitas el sueño y mis cardíacos que no toman ritmo es lo más sincero que te pudiera profesar en esta tarde en que la vigilia quiere tomarte dormida en brazos y no dejarte pensar en mi. Añoro la fotografía viva de tu dermis entrelazada entre la métrica de mis versos, sudando salado y marcando una diferencia entre lo alegórico y lo existencial, siendo comestible y sin bromas ante el impulso de una desposada mordida imaginada en cada cúbica tuya hasta hacerte feliz. Anhelo estampar mis salivares en cada ranura de tu gozo y marginarme al lado tuyo ante los guiños de la tranquilidad del placer hasta que reventemos de éxtasis y decidas dar el siguiente paso a la contextura de la realidad. Porque te ansío, mi amor, y porque las ganas de ti me abruman las costillas y me hacen temblar de necesidad en este instante que hace aplausos para que estés aquí. Porque te imagino despeinada siendo alegre y a mi izquierda. Porque me encanta compartirte los envites de mi alma, que se torna sensible y te cuenta la verdad. Porque sencillamente me estoy muriendo por ti, otra vez y otra vez.
Ahora sé del color blanco, las madrugadas y la lluvia fría que enjuaga nuestros plenos; ni lo tarde, ni lo sereno, ni lo abstracto me alucinan, porque eso, mi amor, eso también es la vida.
Te quiero en la mía….

...

Regalo de mes...

Regalo de mes...

Siete razones...

“..Cual si hubiese cumplido el único sueño”

Amor:
Para este lunes, la proposición se queda corta frente al crisol de esta estrella que nunca tuve. Mensuario de estrofas que saturan tu buzón en un abrir y cerrar de ojos con ansias de vencer tu mito y caminar de tu mano con la víspera de tu consentimiento. Saber que lo bello nació contigo y fue en aquella noche de estrellas la tallada idea de pertenecernos con la vejez de las ganas de cada uno. Tú más directa y yo más pequeño que el texto que gobernaba los impulsos. Fundimos un beso y hasta dos. Y yo sufriendo de la inocencia de un temblor de felicidad, besé tu hombro reposé tranquilo en una imaginación que se elevaba más allá de un balcón de estrellas. A la par caían hojas de un árbol sencillo que adornaba nuestro horizonte de perros, con sus metros envidiando el transeúnte y siendo un detalle que desbordaba el siglo de diferente.
En este mes limpio de hastío la expedición se ha significado con tus retóricas, se ha vuelto increíble una afición inexplicable por tus falanges, plantas, uñas, izquierdos y repugno tus aristas con la quizás dicha de ser el que más los añora sobre los hierros fríos donde los conocí. Había también un ombligo que celaba la emulsión de mis versos en cada tarde de domingo que desenvolvía los cuadrados de mi atril de madera, al que añoras y yo también. También un rincón de amarillo donde pagaba tu cuello un intercambio de abrazos que tildaban de gloria nuestras tardes, un manojo de canciones, unas fotos, un te quiero que costó trabajo contar y un sentimiento que no se cambia por sinónimos y me obliga a trajearlo con mayúsculas donde protagonizas al compás de mis deseos.
Llega este siete de abril cual si hubiese cumplido mi único sueño, he aprendido a soñarte y cambiarte por cuanto sentido poseo, he prometido resguardar estas pulsaciones que ruedan a tu favor y llegan hasta tu semblanza, no he pensado en más nada que en tu figura y he creído serio que ya ni la gloria queda detrás de lo que significas. Hoy tengo la suerte de haberte conocido como lo mejor que me ha pasado en mi cuarto de siglo. Bienvenido sea el siguiente. Te quiero un mundo y me quedo corto.

Besos miles.

domingo, 6 de abril de 2008

Alas para llegar después de usted

“…como tu aroma amor, el amor tuyo, el amor mío…” Claus VII

Con alas y candelabros llegaré al rincón de amoríos y complacencias luego de su estructura celular, llegaré para marcar la diferencia entre lo figurativo de tus huellas y lo simbólicamente común. A tus espaldas de feria y sin la timidez de que fulgures por encima de cada luz, me desnudaré en palabras procurando que me condenes a tu futuro y rociaré de besos cada elemento que te haga existencia de las que ya no se construyen.
Princesa y dueña mía:
Si supieras que un mar de conjeturas a favor de nuestros días de paridad se adueña de la coraza que me anima a enfrentarte, me torna invencible y me sonroja. Es como un ritmo angelical que desvanece las costumbres y hace nuevo todo gesto, es un camino sin tiempos donde siempre vas delante para despertar la buenaventura y yo al acecho de los ápices de cordura que te pudieran mentar con ganas para mí. Me moriría para dar pistas entre la grata reencarnación de un andrino que acompañe tus sombras y aparte los vuelos de la oficialidad. A toda magia llegarás primero y darás medio giro tramitando compañía. Yo, cual vagabundo sin misterio, haría un nido en tu pelo y con alas de sinceridad prometo llegar detrás de ti con la supremacía de estrechar los lauros que nos hace dueños de nuestras voluntades y contarte al oído que seguirás como la más bella flor en el jardín de mi vida.
Si no quedaran alas, será un honor llegar detrás de ti, calzando para entonces, esos pies que ya no son tuyos.
Que sigas entre los caprichos de preocupar.

Besos miles,
Sabes quién,

...

sábado, 5 de abril de 2008

Esta tarde se mira desde abajo y hace guiños de quietud...

“Vaya mi pájaro preso, a buscarla, allá donde todo es el sur y florece”

Tengo los párpados que se referencian con una sola línea de entusiasmo, será porque se acerca un ángel a compartir sus alas y el domingo se puso de espaldas para no llegar a tiempo. Son estas las horas en que divago entre células de ocio y todo se me colorea de gris, las pistas se rayan con la misma canción de gavetas para tiempos de soledad, no hay alcohol, no hay cigarro, no está esa estrofa que anime la conciencia en este inframundo sin mayúsculas. Te ordeno que estés aquí, amor, al siguiente bostezo, que estés a mi anverso justificada de abrazos, prometiéndome los pies y añorando mi imprudente regazo, una sola palabra que enrede mis trillos y te llegue un enjambre de afectos vestidos con la bravura de mis pasos.
Esta tarde se mira desde abajo y hace guiños de quietud. En la esquina de este paradero se telaraña un suspiro y se hace silencio, no hay manera que tu imagen holográfica deje de dirigir mis rúbricas. Llegará la noche y seguiré buscando aunque la competencia domine mis espasmos y me haga temblar de fracaso, sabiendo que como tú no existen dos y que la demora de tu espectro será cruel. Qué bien te acomodas en la materia que fabrica ensueños.
Y ahora caminas linda y yo sin poder disfrutar los milímetros de tu salud.
Ahora sonrío, porque ya falta menos.
...BM

viernes, 4 de abril de 2008

Cantata para un viernes...

“Este jueves se ve allá lejos, a un año de mi quietud, y los perros, como lamparillas en el parque, quietos y sin aportar a mis líneas”

Princesa y dueña mía:
La mañana llegó sin filos y preguntaba por vos. Tanto de gracia fundida y este viernes se construye sereno y sin las flores matinales. Todo porque faltas tú a los colores del entorno, escaso el rincón con tus detalles de mar, mas, sea esta una cantata de añoranza por tu figura en este ciclo sin pájaros que me estrecha la felicidad y promulga los recuerdos. Las horas pretenderán ser duras y querrán quedarse más tiempo, cada luz tendrá tus mañas y mis fieles sobresaltos se parecerán a ti. Quiero definirle un puñado de besos a este dibujo despeinado que lleva tus complementos, porque te añoro más que nunca y te tornas obligatoria en este santiamén.
Este viernes amaneció oscuro y sin ganas. Pareciera un cuadrado sin aguas, o un perfume sin la bondad de gratificar el éter, significando tu ausencia que duele en piel y no se calma con canciones ni textos. Te extraño un mundo y ni siquiera imaginas cuánto. Hay un frío en este pecho y camino en círculos para que no me venza la nostalgia, allá la pared, un árbol y unas estrellas, pero allá no estás como dueña.
Al regreso, estos abrazos que ya no sé donde guardar.

Besos miles,
Sabes quién.

...

jueves, 3 de abril de 2008

Besos miles...

"Que se haya siempre una ola de Besos Miles para tí, de los que con tanto amor te profeso".
"Que no seas de nadie más que del manojo de abrazos que te guardo cada día".

Como te extrañaré, corazón...

“Tengo millones de ovejas para el desvelo mientras no estés”

Allá irás de camino al edén familiar, mientras los tristes kilogramos de mi apariencia se tornan difíciles al recuerdo de compartirlos con vos. He aquí tu silueta con el mejor de los diseños, de ósculos formada y vertical a mis ganas de reencarnarte con sueños y líquidos de abril.
No quedará este párrafo con la subraya de una dedicación, quiero con él contarte que me haré agua tibia y buscaré las estrellas que un día te regalé, porque sé que sin tu sombra cerca te extrañaré, corazón; te extrañaré al descansar mis sentidos en la almohada que te recuerda, te extrañaré como lo anterior y siguiente, te extrañaré al imaginarte sinónimo de mis cartas, te extrañaré como receta y números, te extrañaré como alquimia de lo perfecto, como ansias y antítesis de mis puntos finales. Y más porque te espero con la imagen de mi espíritu teñido de cordura, sin arrepentimientos y encabezando los símbolos de esta batalla a favor de lo más grato y sincero que existe. Te extrañaré tanto como te adoro, corazón.

Al sudeste están tus respuestas...

“No te escribo una canción de amor, para que el hambre no empañe tu hermosura” Naziri Lugo

...y más allá del albur, donde se entintan las almas con prosas como éstas, simples de prosopopeyas y cargadas de aliento espiritual a favor de un misterio que se llama como tú, donde un cartel menciona al sudeste, amor mío, estás tus respuestas.
Seguiré queriéndote a pesar de que los márgenes de esta historia me hagan corto, recostaré mis dudas hacia la mejor estación del amor, recogeré pétalos de sinceridad y pronunciaré un TE QUIERO envalentonado y sin camisas. Porque fulguras como lágrima de gozo entre lotes de pasión, formas letras de mis páginas color rosa y me haces dibujar círculos que no se ven redondos de tanto orgullo.
Princesa y dueña mía:
Que los pasos del mañana te hagan regresar rápido a este nido de amor, que mi pensamiento invada tus centímetros y encarcele tus suspiros en una retahíla de buenos actos que me incurran, que seas destino en mi víspera y señales con el dedo el compromiso de seguir tan hermosa como los cristales tras la lluvia de abriles, que sigas como flor y riendo desnuda sobre mis caudales de mártir.
Te agradezco tantos besos, tantas horas y porque pasas por mis sueños sin pedir permiso y te quedas ahí, reposando la felicidad de pertenecerle a mi locura, virgen aún de todo lo lindo que te tengo guardado. Eres una almohada en medio de mi cuarto, mujer, de mi izquierda, con pies que ya no son los tuyos, lo dice el sudeste, allá, donde tú me ves con el corazón rayado con tu nombre, el bolsillo con colores amarillos en tela fina y muriéndome por ti y queriendo volver a nacer para volver a conocerte.
Besos miles...
...

El arte también va tras tus pies...


Dibujo clásico representativo de una historia de amor, donde las mujeres grandes no lloran y los locos se atreven a buscar críticas de arte desde la internet.
Foto tomada el jueves 3 de febrero de 2008, 3:30 Am

miércoles, 2 de abril de 2008

La lluvia se lleva mis tildes y te las deja de recuerdo

“Quiero un torbellino en el suelo, y una gran ira que sube”

Puede la lluvia impedir nuestras citas,
Pero hay encuentros inevitables que el alma ya nos trae escritos…
(Tú y yo -Buena Fe)

Contigo quiero inventarle otra letra al abecedario
Quiero lavar en el mar lo que no sea futuro
Quiero perderme en la antropología, dedicarme a la filantropía.
Quiero dedicarle una flor, a ti, amor de mi vida.
(Quiero- Arjona)

Precipitación de besos que se lleva mis tildes sin permiso y te las deja de recuerdo. Contarte, musa mía, que las horas son de porcelana y mi suerte tan obligada a pensar en tus mañas con esa sombra que dejas merodear en mis puestas.
Cierto sobre las voces miles que tienen motivos de redondearse ante mis espejos y disfrazarme de ángel negro en tu mundo de nubes. Cierto un ocaso que pretende poner de gris a mis prosas, cierto el sabor de las aguas de este capitalismo de sentimientos, cierto lo que silba para adentro, cierto los números y las recetas. PERO NADA MÁS CIERTO QUE LO QUE SIENTO POR TI.
Adjunto gotas de lluvia, que llevan un manojo de abrazos, besos miles y todas mis tildes para dejártelas de recuerdo.

Besos miles

Si me dijeran: "Pide un deseo"...

(...) yo pediría un rabo de rube, que me dejara el querube, la muñequita del medio y los seis pies.

Nuestra canción...

Te ví pasar anoche como luz, rota por la pedrada del ayer, dejando un rastro de agua y de clavel, sin agitar el aire...

Caramba, y yo quisiera equivocarme, pero sentí un sabor salado, como de labios cortados...

(...)

martes, 1 de abril de 2008

La otrora de un regalo...

Para Eliani, con todo el cariño del mundo, esperando que en esta flor encuentre todo lo grato que de mí merece...


Besos miles.

Sabes quién,

Extramuros...ecos que miran lo recíproco

“A la misma Doña, en espera de un punto de vista a la altura de este manantial de expresiones”

No es el peso, es la idea de las letras dedicadas con la mínima profesión y con los mejores sentimientos.
No es la locura, es el sentido de caer de bruces con un pensamiento extraño, que me asemeja y me deja en desventaja con su compostura moderna.
No es pasión, es la estrategia de un paso.
No es idolatrar, es resumirme en lo real sin importarme los sextos y ajenos sentidos.
No es mi verguenza, es mi manto de latidos por tí.

(...)
Ojalá se acerque mi fin de siglo y queden pétalos en el patio de las mariposas, prenderé sobre hilos de recuerdo y mencionaré tan fuerte tu nombrecito que emancipará las ganas ajenas y se grabará en el mejor de los ecos costumbristas.
Serás para siempre la señorita de las dunas, elixir de la observancia que se redacta sin miedos y cae justificada en la mejor poesía. Que tus mañas se queden para siempre y mantengan ese olor a todo.
(...)
No es la gracia, es tu nombre que se enreda en el alma y me deja lelo.
No es el recuerdo, son las muecas a lo vívidamente sentimental.
No es el comentario que fluye con mis antojos y pretende hacer música, es el vino que me deja tu sabor a mujer.
No es un texto, son los extramuros, son los ecos que miran a lo recíproco.


...

Vamos a pintar de rojo las tardes

Te invito espacio, a pintar de rojo las tardes.
Porque fue tu rojo musa mía el detalle de armonizar este fin de mes sin flores. Y entonces te quiero para mí con la púrpura de tus músculos, así, con tus centímetros que navegan amplio por mi figura y sonriendo al éter millonaria de felicidad.
Es hora de cantarle a flores como tú...
Haremos aleluyas a tu sonrisa con la imaginación de cada letra que te escribo. Seguiré pensando en tus latidos y no renunciaré a mis capas plebeyas, seré el mágico concepto de las sombras ante tus impulsos veraniegos, caeré como estampa mercantil en tu corazón y resumiré los detalles que me hacen tu merecedor.
Es la altura ideal para sacar los filos de tus encantos y resumirlos como la mejor edición femenina, no habrá amén cuando edite tus señales y saque la mejor de las pociones. Ayer anduviste de rojo, declarando tu belleza ante los bípedos y marcando el territorio de la sensualidad.
Aunque hoy esté tan lejos, firmando ideas contra esta historia, en un banco donde no estoy a tu derecha, llega tu señal con la misma fuerza y tus huecos y bultos y tu tez y tus vicios se acomodan en esta agenda que se llenará para ti.
Te añoro de veras y sin que me cueste decirlo.
Besos muchos...adorados pies. Palpo mi bolsillo y añoro para éste, una prenda, amarilla y caliente, dulce y mojada. Para mi abdomen, tu peso. Para mi abril, la siguiente estrofa en la siguiente página del siguiente texto.
Seguirán siendo miles, los besos,

Más allá de la izquierda...

El martes nos mira desde el corazón y convida a la mejor de las canciones. He visto con el alba a tu rostro más allá de la izquierda, será que tus pálpitos afectan a los míos y éstos no se detienen ante nada, porque es tenerte una victoria conducida por la razón sencilla de que estás hecha para mi estatus, con bordes de un detallado sueño de amor.
Princesa y dueña mía:
No redundaré sobre la disposición de mis ganas al respecto de tus sobrios mensajes, no aprovecharé mis maneras de seducir para sellar tus bríos de apartarme del camino, prometo ser lo más fiel a la realidad que nos enfrentamos en esta conversación que ya había comenzado. Ya sé que tienes ese don de apoderarte de cada detalle en su versión negativa y ponerlo grande en contra de esto lindo que venimos construyendo. Perfectamente entiendo y me alegro que esta mañana me haya tomado de protagonista en tus pensamientos, soy realmente cruel si no te entendiera y aún más egoísta cuando pienso que he sido así desde que me aceptaste y no he valorado detenerme por mil barreras que me pongas. Porque me matas y quiero luchar por ti.
Créeme, mi amor, hay una barrera muy fuerte, superior a veinticinco días de gloria, que requiere un prudencial lapso para dominarla. Coño, entiende que a mí también me duele que te duela y que soy el primero en querer resolverlo de la manera que seamos acertados todos. Pero dame tiempo y poder tomar entre manos este hecho que ya tiene nombre y me quita el sueño, de este don de amarte y preferirte en horas, de esta magia que me sale de los dedos sin que se detenga y me hace contarte sin lo cruel de las mayúsculas.
Nada cambiará que te siga adorando y tal vez amando aunque suene medieval. Aquí te encuadras, en una canción. Aquí te dejo mis pieles con ganas de ir más allá de tu izquierda. Solo piénsame.
...

Porque soy amor de tango...

Sepámonos perdonar sin cobros cualquier detalle que se nos vaya en cuestiones de este amor que nada se parece a las historias. Te cuento porque vibra el pecho y me estremece un calor soportable al verte venir cual ángel fecundado de pasión. Daría media vida por verte en este segundo, la otra mitad te la regalo para que la cuelgues en tu pared y me veas por las mañanas latiendo por ti. Porque soy amor de tango, y entre barbillas y cintas añoro reposar mis pasos en tu destino, prometo saciar tus mañas y cantar flores a tu semblanza. Porque te imagino virgen de mis poesías y me incitas a dedicarte mis versos cálidos que se bañan de cada curva tuya. Porque eres linda y buena, porque eres grata y tierna, porque eres tú y mía.
Y más que ayer, te adoro, como si fuera vela y tú mi luz.
Porque soy amor de tango y usted la melodía que lo compone, ambrosía del ritmo de la sensación de extrañar y celar, más que el espacio que se llena entre los mortales de sexo, más que el ángulo de la procreación y el perfume, más que su sonrisa y su picardía de veintiuno, desnuda como te quiero, pies, hombro, íntegra, aunque se haga tarde y no entiendas el pentagrama de este mar de bailes que anhela tu piel tras la mía ni el por qué soy amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, amor, de tango.
...

Hoy es tarde para declararme flechado...

Ni el secreto de las piedras de mi camino es más grande que este pedazo de efecto que se va convirtiendo en serio y no se deshoja. Soy un extraterrestre sin sentidos desde este amanecer en que rondaste mis sueños, ahora no tengo palabras y todo lo que brota es fuerte y directo. Las ganas de decirte te amo me empujan a mostrarme débil ante la colina de la realidad y aunque lo veas extraño y yo también, me hace sonreír cual infante ante su primer flechazo de amor.
En estos instantes, ni sé por qué te cuento tal mensaje, aunque me has dado la libertad de expresar lo que tenía en las entrañas, créeme que no habrá receta para hacerme menos abierto que en estos lapsos de locura. Cada detalle debe sonar sensato, porque nada más cuerdo que este espíritu que te lleva en cada célula. Sonará raro que veinticuatro jornadas basten para procurarme enfermo de pasión por ti, pero me rio sin el miedo de que lo creas inesperado ni de perder el poco orgullo que me queda hoy. Te juro pequeña flor, que soy débil por tus movimientos y el más celoso de los leales a tus gestos; soy además el vivo néctar del prejuicio hacia todo lo que te refiera y no quiero detenerme, aunque de rodillas caiga baleado.
Hoy es tarde para declararme flechado, para decirte sin bríos que en cada segundo fecundas la mejor de las imágenes de amor, que me muero por ti con más fuerza, que te anhelo y te añoro, que te pienso y te adoro, que te extraño y te quiero, que sencillamente soy dependiente de todo tus conceptos y que eres mi razón diaria de existir.
Ahora entiendo a Cupido; coño, que bien se siente esta flecha…
...

Que la busco...que la adoro...que la veo en todas partes


Tal vez, la última estrofa al sudeste de tu rastro de clavel...

“Caramba, se equivocó y me corté los labios”
Intentaré escribir sin vuelos, sin escuchar ninguna canción ni recordar ningún buen momento de aquellos de pláticas y colores.
Intentaré que éste no sea el texto treinta y uno, para dejarlo par, cerrado y múltiplo de algo que fue realmente serio, como esta pasión que acabas de sellar con una sola palabra.
Querida Eliani:
Habría que ponerle extras al texto para imaginar lo que querías cubrir cuando contabas que no era este capullo el que preferías para tus causas cotidianas. El no ser invisibles y el no dormir juntos han llenado tu cabeza de ideas de mañana y a pesar de que naces rebelde, te ha vencido. No tengo dictamen para contradecir tu corazón, mas, solo fluir estas pautas que desde un día de alegría me inclinaron a tu personalidad, que han cambiado mi ser y convertido mis viejos zapatos, o las hojas cambiantes de un árboles, paredes, trillos, marzos íntegros de sudor y carcajadas y la mejor contradicción del sentimiento de dos seres de este siglo con cabezas al más allá, en la mejor de las respuestas del corazón. Se ha descalzado en la puerta mi mano amiga cuando me cuentas tu sentir y a pesar de que pudieran ser ciertas tus ideas, no te doy la razón, simplemente porque me siento en el derecho de ser egoísta con algo que anhelo mucho y al cual dedico mis señas usuales. Sencillamente NO ME DA LA GANA de causarte dudas y aunque ya no añores mis danzas, al menos debes permitirme vaciar estas fieles creaciones que fecundas en mi corazón y saberte adorada por mis fieles instintos si bien ya no quieras verme.
Besos miles,

Tu cara dijo Hooray y yo de espaldas al megáfono ...

“…it´s a holi-holiday…” Boney M

La noche te acomodó en el jardín y yo dando volteretas de felicidad cuando tu cara dijo Hooray con tus ojos al techo y tu transpiración se fundía con ésta profesión de sudar.
La idea descontinuaba el entorno con sabor a huesos sobre manos, una rosa en aguas se adueñaba de lo melódico y te ponía acurrucada en la mía pelvis con sueño de sexo sin arquitectura. Se ordenaban los celos con tu estilo de cuadro y se me hacía increíble tener esta dicha de que tus ojos alguna vez me miraron y tus aguas bañaron mi contextura con la mejor de las prosas.
Yo no me daba cuenta, y me ardía la espalda por el ruido de los altavoces, justificaban los mimos con una madurez de siglo, reías con el recuerdo e invitabas al tiempo a una ceremonia con tus femeninos caprichos. Pero no quieres irte, aunque el orgullo trate de vencer tus compases y cerrar tus ojos, porque tus mañas están como globos en un lecho de apuntes de un poeta que te llora y esa verdad tú la sabes como que despertar no es de locos.
Grita, ya sabemos tu añoranza por el hooray, hooray!!
Esta vez estaré de frente, viéndote sonreír.

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El día que mi almohada tenía tus marcas...

El día nació con tu olor a mañana, desdeñando cada sombra de las siniestras que te envidian el karma que te construye tan sexy. La almohada se parecía a ti, con glándulas sin peso sobre mi regazo de prócer antiguo, con la magia enramada en caricias que recordaban cada noche de éstas en que estás esquinada entre mis textos y gimes un encanto con mi nombre.
De lo sublime me bajo y tomo todas estas marcas para mí, que reposan entre las fundas sin borde, donde horizontales fundimos mil besos con sabor salado y redefinimos la certidumbre de volver a vernos.
Pido permiso al concepto de amistad y te hago mía en los instantes que quiera, te cuento líneas de afecto, te propongo tratos sin misterios y te comparto mis balcones donde las estrellas están puestas con tu nombre.
Hoy te adoro más que nunca.
Hoy, a pesar de que estás a metros, con solo el izquierdo sobre las rejillas, me dan ganas de darte un estrechón de manos y decirte: qué bueno que te conozco, mujer.

Poema 20 a mujer de espalda mojada...

“Quiero seguir formando ángulos sobre ti, para ser adyacente a tu postura y eyacular tus vértebras con ternura”

Lejos del reino que quiero para mis sombras, con huellas de una espalda que brilla a los amiantos, azogue y ranuras apasionadas, llegan las veinte jornadas con ribetes de amor. Me han sorprendido queriéndote y sin arrepentirme de compartirte mis cláusulas, tanto sudor, besos miles, recuerdos que se viñetan ante este mágico profesar que se ha construido entre nuestras pieles y se añora tan cómodo a nuestras líneas.
No quiero despertar si esto es un sueño,
Mujer de espalda mojada,
Angel de amor, poema veinte.
Néctar de la pródiga adoración,
Mujer de espalda mojada,
Gota de lluvia, poema veinte.
Sea un matiz de vellos sin lágrimas entre una época de ruido y señales de prejuicios, y usted, amada mía, tan diáfana y neta, con las mismas ganas del primer día de soñar y cabalgar sobre lo diferente y lo prohibido. Aquí mi prosa fundida entre los deseos insoportables de verla en cada instante, aquí mis valentonadas metáforas que dialogan con el músculo coronario que hace sentimientos y le expresa a diario que la adoro y que la quiero íntegra para mí. Aquí mi vigésima cantata a su espalda que rocía mis añoranzas y se moja de mí. Aquí, yo, enamorado como carmín de sus pétalos y viviendo en lela ventaja de llevarla en brazos de mis dudas, extrañándola sobre los cristales y sonriendo a la vida por tener que ver con usted.
Oh, pies, oh siluetas de ritmo y candidez
Oh, musa, pensarte, pensarte, te pienso.
Oh, Niágara en noche sudada.
Oh, mujer, de espalda mojada, de mí.


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Mi razón eres tú: melodía para atrapar tus caudales

“He encontrado una razón para mostrar un lado mío que tú no conocías una razón para todo lo que hago y la razón eres tú”
Hoobastank

Te vi pasar anoche como luz…o me engañaron los ojos otra vez, no quisiera equivocarme y preferir tus caudales siendo con ruido de la cordura mi razón de ser. He convocado a mi lápiz a escribir bonito, pudiera no convencer sus rasgos y no resultar la mejor poesía, pero entre lo figurativo de las jornadas en que dirimes mi temperatura, tus gratos pies y ese ya angelical ombligo de otro mundo, rimo mis costuras con los detalles que te hacen mi musa y me ata a estos párrafos sin guión que se acomodan entre la metáfora de una tarde sin perros.
Te he compartido la simetría de mi sentido y sonrío de saberte en blúmeres rítmicos y tierna espalda, así en puntillas, con el estilo de un verano que te abraza y te deja lelo, en paredes amarillas y gestos de una puerta a la que quieres robar su cerradura, y mariposas saliendo y soles reprimiendo los troncos y besos cortos y abrazos miles y tú bonita y yo loco.
Siete notas que se enredan en tu elixir, caos lírico que llovizna la melodía que anhela atrapar tus patrimonios, unas galleticas que se roban la métrica, un tic tac, sábanas blancas, un sabor salado, un video musical y un tema pegajoso que se pronuncia: …”an de rison is yu, an de rison is yu”.
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Dolché, caramelo de pura leche

Voy a escribir el texto más dulce esta tarde, escribir por ejemplo: el caramelo que un día me regalaste quedó no solo en mis papilas, sino también en el recuerdo de todo aquel misterio que te hace tan sápida. Te anudas en cada duda de mis costillas, te enfaldas en cada gesto, en mi trova sin pintura, te veo en mis palmas y filos, en el elixir de los colores del ocaso que ya no es ocaso, te fundes en la sangría de mis oraciones como fundamento de aquel Dolché de lunes que animó mis sentidos de noble.
Caramelo trisabor:
Nada que envidiar tu revestimiento a tales flores que habitan con aroma y portadas, quiero embarrarme en tus mieles y procurar ser el prócer de tus mañanas, que se acomode tu lacio sobre mi hombro y pueda cubrir tus labios con un beso de rincón, de esos que se estrujan en el alma y saben a galanteo.
Y luego tragar tu esencia y contarle a todos que sabes a color y sonreír de beneplácito al saberte dentro, con lazos de pura leche.
“Que todas las golosinas sepan como vos”
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De la sonrisa que deja huellas y otros bienes corporales

Sea este el amén a tu sonrisa, pequeña flor de primavera, que se acomoda como azogue con las alas de tu alborozo espiritual. Tenerte por debajo de mi cuello, bautizado con tu aroma de fruto maduro, acomodada en mi regazo con la maña sonriente de saberte feliz, simula la más taciturna costumbre del desahogo conyugal.
No sé si encuadernarte los enigmas y proponer un manojo de gestos tiernos con lo que provoca tu existencia dentro de este mundo de normas sin buena fe, pero prefiero hacer canto al puñado de bienes corporales que trasmite su figura, que ayudan a vivir y me deja lelo, que me ata sin la oscuridad del recelo, que no me detienen las ganas de escribir y que circula como seguidor de ese bautismo al que llamé esmero de la creación femenina y que sencillamente se trata de ti.
Se alargan las mañanas sin tus besos, procurando la libertad de tenerte al lado, la mirada se funde con el rostro que perpleja al compás de lo divino y te hace merecedora de éstas líneas sin bordes de la poesía.

Hojas de un árbol de regalo...

El camino hacia nuestras costumbres se coloreó con las hojas de un árbol de regalo, fuerte, a la izquierda del sendero, las hojas de pie y siendo ya nuestras, el árbol de rodillas a la merced de no tenerlas y verse tan distinto en las mieles del entorno. Ese árbol fue mi ofrenda a la similitud de tus ganas de soñar, a ese árbol quieres ponerle un nombre que ya tenía desde el día en que lo compartí con vos.
Y entonces veo tu compostura en busca de sol y añoro tener las raíces en mi cara como lo mejor de los detalles humanos que se haya presentado jamás. Tronco de síndromes de vanidad razonada, sonrisa de flores y el sentenciado fruto que reluce como manjar de primaveras por el que lucho y lucharé para mi jardín.
Quisiera, niña mía, grabar en tu cuerpo el nombre de este caballero andante que solo pretende hacerte feliz y procurar que retoñes con el recuerdo de haberte sembrado como la más fecunda semilla del amor.

Sinalefas para olvidar ese maldito mundo fuera de nuestra Intimidad

La tranquilidad no acompaña mis ganas de extrañar. Qué cruel ha sido esta jornada sin los apuntes de tus huellas y sin la suerte de poder posarme en tu piel. He redactado estas sinalefas con la memoria de la primera noche cuando contábamos las estrellas e intercambiábamos las culturas de nuestros cuartos, del mismo espacio en que no te importaba nada y reías al besar yo tu izquierdo. Sean estas palabras el regocijo inventariado de lo que en par de semanas se fecundó en mi alma con respecto al presente que usted ha merecido desde esta tribuna de prosa abierta y sincera y tómelas como un gesto amoroso de los muchos que imagino dedicarle.
Espero seguir en tu preferencia de poesías y que los detalles que te han puesto rebelde se conviertan en una sonrisa de las que sabes compartir. No aconsejo que tu estilo se adecúe a lo exterior que nos promete otras historias, a los relatos que nos culpan, a la envidia de nuestras vigilias, a las sugerencias que se tornan oscuras a lo que ya hemos logrado, sólo que actúes por ti misma y no temas a los detalles que te brindo porque van con la mejor de las intenciones y con el reiterativo mensaje de que estoy hecho para adorarte y luchar por ti en cada segundo.
Que nuestra intimidad sea lo único que te importe y que frente a mi te sientas bien en cada instante, cuando yo no esté, sencillamente me conformo con que me dibujes en tus dos mentes y sonrías si te llega un buen recuerdo.

Alegato de una madrugada, que no debió ser pronunciado

Digamos que no quisiera acostumbrarte a recibir justificaciones, porque verdaderamente nos convertiríamos en seres del mundo real y habiendo navegado ya en lo diferente, no nos quedaría bien. Digamos además que este bloque de sílabas constituye un alegato a lo duro de tus palabras de una madrugada en que la salud y los izquierdos no me dejaron compartir.
Ante tales deseos que te embargan, solo cabría la dicha de los que ambos sentimos y concluimos sin arrepentirnos que no es nada tan común en lo que uno solo puede decidir y siendo uno solo el que te desconcentra, pudiera compararlo con los miles que deambulan por mi existencia y que no por fuerte ni persistente, dudaría en hacerle preguntas tales de por qué no eres como yo, cuando en definitiva para cada neurona tuya habitan las ganas magistrales de hacer lo que sencillamente le ordene su corazón y cordura. Pero sencillamente no comparto la idea de que me veas inmune ante lo bonito que ambos hemos formado, por la sencilla razón de que en algún momento no deba estar al frente para explicarte. Claro que no hay pócimas, mucho menos mensajes camuflados de poesía siendo usted tan inteligente para determinar o no lo cálido de su verdad. Tiene el derecho de pensar precipitadamente, de pensar mal, de expresar en cualquier instante lo que surja en sus sienes por el debacle de las malas horas o malas influencias, pero no decida por mí lo que considere un desenlace fatídico, pues mis garabatos han diseñado el mejor capullo de amor con el pincel de tu cariño y vuelvo a repetirle con el corazón en la mano que por eso lucharé hasta quedarme sin fuerzas.
Que malo sabernos con dos etapas y haber perdido lo que gané en una tarde de besos cortos, más malo aún imaginarte diciendo que desde hoy nada será igual y que ya no sabes si podrás definir otro camino.
Sencillamente acabas con mi alegría y me haces suspirar de fracaso. Hoy si voy a morirme…te estimo tanto.

Graffiti de la inquietud...

Es el amarillo el color de mi inquietud, es el marcar besos y dejar espasmos entre una envoltura sin bríos que nos desnuda sobre una tabla pulida para sudor y gemidos, es tu espalda el sabor de mis mordidas y tu temperamento la mejor infusión de ganas de quedarse un rato más, como un graffiti mi amor, con los mismos rasgos de un relato pintoresco de la perfección femínea. No hay miedos, nada más la locura que domina los cuerpos que hacen eco de atrevimientos tales como profesarte sexo en cualquier lugar.
Quiero gobernar tus impulsos y no dar margen a los malos pensamientos, quiero cursivarte los secretos y acomodar tu sonrisa en la envoltura de mi orgullo. Que sea mía cada molécula de tu fundación y compartamos nuestro cadalso de risas y apuntes. Que yo siga siendo inquieto y tú armoniosa, que sigas abriendo el pecho y yo más engreído, jamás rodarán lágrimas sobre nuestro entorno, solo abrazos de la mejor época y caricias que sabrán siempre a estrellas, burós, paredes y kizombas. Añoro escribir sobre los instantes en que deambulas en toalla, yace también en espera de las metáforas para demostrarme enardecido ante el primor que corresponde a esa entidad de mujer perfecta.
Princesa y dueña mía:
No imaginas cuánto impulso circula por mis trazos arteriales al tenerte detallada en mi mente, sentada sobre mis rodillas con ganas de compartir tu cuello y sabiéndote prisionera de mis tactos. No sé por qué te añoro hoy más que siempre, será que extraño verte entrar por esa puerta con la sonrisa en la mano y el corazón rayado con mi nombre, o tal vez porque recuerdo tu mascara de risa horizontal en la primavera de mis gestos. Ojalá mi sombra supiera a ti.

Metáforas que se inclinan a una pared...

Cuando el pensamiento huele a tus misterios los mantos del cuerpo tejen una sobrevida y las palabras se colorean de rojo vivo, la cruz del tiempo deja sin espacio a las mayúsculas y el vino de mi alcoba sabe a ti.
Ha decidido mi lápiz escribir bonito y dedicar cada sílaba de éstas a tu consonante figura de flor, porque cada detalle se asemeja a lo más lindo que se expresa en tu imagen y los impulsos de amor me atan a los más dóciles mensajes de pasión como metáforas que se inclinan a una pared.
Quiero ver a la doncella en todo momento, aunque el sacrificio esté sobre las espinas del camino que pretendan herir a mi caballo. He de levantarme hasta su ventana y tallar en su espíritu la mejor de las serenatas, aunque el brioso destino pretenda nublar mis costumbres de poseerla en cada vigilia; la añoro a diario aunque no lo sienta, la extraño, la anhelo y mientras haya glóbulos en esta memoria la seguiré deseando.
Perdone amada mía si no estoy consigo en cada instante y sienta que del otro lado del albur mi corazón estará al lado suyo para cobijarla de verdades.
No discrimine el prejuicio de que la quiero para mí sobre todas las cosas, a pesar de que esta pusilánime etapa espiritual haga de mi prosa la más lánguida de las publicaciones, quiérame suyo y simule este abrazo que desde aquí le profeso. Piénseme mucho y cuando el pensamiento huela a mi estirpe y recuerde una pared en las mejores tardes, imagínese entonces que yo estaré pensando en vos.
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Seminario de abrazos...

La textura de tus caprichos sabe traspasar mis entrañas y se acomoda en mi piel mojada, te confío más que en tu sombra como lo más fiel que hayas tenido y he comenzado las partes más dulces de mi seminario de abrazos pensándote como protagonista. Pobre de las cuerdas de mi guitarra, que entonan los riegos de no verte, la vida no vale nada sin que retoces en mis ideas y sigas siendo mi título y la mayúscula de mis necesidades. Te adoro y no sabes cuánto, te idolatro y tampoco lo sabes.
No terminan mis rimas mientras quepas redonda en mi regazo, como plaza liberada que reclama mis noticias, como lote del más preciado amor que brota de una modernísima envoltura femenil. Oh sueño, cuando te vi sabía que era cierto, y dispuse de mis fechas para conseguirte a cualquier precio, quiero proteger tus líneas de asombro y pulir tus cristales como gesto andariego, no me escudaría en mis papeles mustios ni palomas, no te importe la gente que siempre engalana los textos con miradas verdes, he jurado de rodillas darle riendas al corazón e imaginarte semilla del jardín de mi amor, linda boca, lindos pies, lindo apuntes dedicándole al alma que añoro un día sea de más nadie.
Que pensarte forma vicios de honor,
Que no lo niego ni tengo cuidados,
Que callas en cada momento,
Que te engalanas para mi espacio,
Que corres, que a veces te levantas,
Que me atas a la figura inigualable del encantamiento espiritual en cada puesta de sol de mis ventanas, que giro y giras entre el verso sutil que me amenaza, tan tierno y cruel que no lo puedo decir. Con vos nunca falta el tiempo de soñar, entonces he preferido que seas mía, aunque los tiempos de amar ya no pasen por vuestro lado, musa mía, mujer mía, amor mío.
Que toda tu salud y tu bondad tengan un nido.

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Retórica de tus mieles...

He de procurarme invisible para perseguirte como sombra intranquila que pretende amar cada molécula de tus costumbres. El equilibrio de tus centímetros me obliga a vestirme con un trozo de tu fe y con los espacios en que me dejas querer tus mieles engalano mis texturas y resulta esta retórica que no acomete tener puntos finales.
Bella divinidad, mágico progreso de lo más lindo que circula hoy:
En estos soplos de conjeturas solitarias en que tu presencia quiere desnudar tus caprichos frente a mis ganas de escribir, añoro verte entrar por esa puerta con la sonrisa de la mano y con el corazón rayado con mi nombre, como luz, rota por la pedrada del ayer; y estando lejos yo quisiera equivocarme y ponerte tras de mí con ese olor a vida que emociona mis atributos, cerrar los ojos y dedicarte un te quiero de esos que sacan el aire y se dicen de corazón.
Luego me haría visible y caminaría erguido de confianza como música que deletrea los sentimientos en un punto en el que reinas y te haces protagonista de mis días. Te añoro y no sabes cuánto, y cada detalle del entorno me recuerda tus títulos y las controversias románticas que conformo con pensarte, tu máscara de risa me embulla y me hace profesarte con las venas hinchadas y todas las ganas del mundo: que después de ti, solo está la GLORIA.

Quiero para mi Abril...





Quisiera tener un Abril lleno de muñecas de pies como los tuyos,
donde la agenda se me llene de humo y madrugadas,
que existan caminos, plantas y cocuyos.

Quisiera que este Abril sea color rojo entero
y con líneas medievales trazadas por ti,
que las ideas se tornen hacia tu estima y me salgan versos siempre,
que se encaminen mis prosas y que sigas destellando en mis sueños.

Quisiera, aunque no sea Abril, recordaras esta fábula,
que nos hizo pecadores de antaño y disfrutantes de las odas del sereno,
que tu sonrisa sea la misma y no llueva tanto,
que caminemos despacio y no olvidemos nuestras costumbres.

Quisiera un Abril en el que estés a cada rato,
que me quites el sueño y agonice por tí,
que las esquinas te sonrían de gozo y esperen por los dos.
Quisiera un árbol sin hojas y un buró para mi anuario,
una pared amarilla y un balcón con besos miles.

Quisiera que el Abril se llame Eliani.

Carta a mujer de pies que ya no son suyos

No quisiera ambicionar su espíritu por muy elocuente que intentara ser, pero tengo clara la idea de que usted debe ser mía por encima de nadie y por esa ofrenda que me ha dado la vida lucharé hasta quedarme sin fuerzas.
Cierto es el ocaso frente al humo y las drogas humanas, fuerte es un secreto, ventajas corren sobre el espacio y las nuevas costumbres de una generación distinta, pero nada más fuerte que la dicha de pertenecer al mejor de los gérmenes de una pasión fundada con sus mañas y mis poesías, de sus noches y mis textos, de su ombligo y mis fluidos. Es el único pacto con mi raciocinio y sólo conozco el deber de hacerle y darle lo mejor de mí.
Tendrá que decidirse por este ser aunque el orgullo la pretenda fuerte, tendrá que justificar los mandamientos de un subconsciente enajenado de la normalidad, tendrá que parecerse a mí y no importarle los de su izquierda, tendrá que ser feliz y darle riendas al espíritu que maneja su alma, pero tendrá que hacerlo usted misma sin importar la lluvia y los cristales de la vida.
Que el signo de sus raíces tengan en cuenta los márgenes que me hacen su semejante y compañero de madrugadas, que sea de milímetros el edicto entre su pensamiento y mi recuerdo. Añoro, señora mía, ser el don que la consuele en tardes alineadas de estación, migrar mi fidelidad junto a sus caprichos y repugnar su satisfacción física. Anhelo ser el sujeto de su congreso amoroso y fulgurar como viñetas en su tiempo libre, porque tengo su fino rostro encuadrado en los bordes de mis sienes y su consentimiento en cada músculo coronario.
No sabría competir con su misterio conyugal y corro el riesgo de ser el primero en remitir mis reflexiones sobre sus ideales cursivos sin imaginar que quizás yace usted en la tranquilidad de otros mensajes y no tengo opciones que resignar mis deseos de pertenecerle límpidamente. No logro aprender a conformarme con lo mínimo y ambiciono mucho más que un pelo, un cuello y un par de pies, no quiero adaptarme, quiero ser el firmante del manuscrito que me hace su propietario y no dejar rastros de perfumes ni cantos, deseo manipular con razón y libertad cada ápice del material humano que la hacen mi Doña. El insomnio domina y hace de mi vida un estresante cosquilleo en el cerebro. Disculpe usted señora, pero no me acostumbro a la idea de que no esté siempre a mi derecha. La estimo tanto…